domingo, 29 de mayo de 2011

Administradores y administrados.

Una vez más el gobierno nos confirma que es un mal ejecutivo y un peor administrador.

Es irónico que por una parte las multinacionales de la tecnología y los servicios nos busquen para establecer aquí sus empresas por una parte, y por otra, nuestro pueblo y los visitantes extranjeros, tienen que soportar una de las peores redes viales del mundo...del tercer mundo.



Es de verdadera vergüenza para un costarricense estar en una conversación entre amigos extranjeros cuando dicen: Si, esperaron más de 25 años por una carretera al pacífico se merecen ahora un concesionario que sordo a establecer condiciones propicias y soluciones que nos lleven a buen puerto en lo que a este servicio refiere. Ahora la mayoría del público lamenta la suscripción de un contrato desbalanceado y que nos ofrece poco o de nulo apalancamiento negociador como contratantes o clientes. El programa de concesiones se lleva un duro golpe. Una vez más.

A todo este desastre, los que pagamos por este somos los de siempre los "administrados" como nos llaman. A veces creo que somos tan mansos que nos pueden catalogar de mensos. Fácilmente.

Para decir las cosas por su nombre, el Ministerio de Obras Públicas y Transportes se queda deficitario y en deuda con todos los costarricenses. Nosotros como usuarios y consumidores tenemos que soportar cobros desproporcionados por un pésimo servicio y una infraestructura subcontratada con un fin; fin que es una meta muy lejana a brindar bienestar y beneficios para los grupos de interés y vecinos de las localidades que toca y que afecta.

Eso es un tema pero también la disconformidad, se deja sentir en los tres poderes de la República. La credibilidad de todos estos y cualquiera de ellos, está cada día más cuestionado. He escuchado comentarios tan delicados como que hace unos meses con la familia que estaba entonces en el poder, sabíamos que estaban lucrando y echando el beneficio para su saco, pero que por lo menos la cosa se movía. Ahora, estamos comparando nuestro quehacer cotidiano con la experiencia del gobierno de don Abel. En vez de avanzar, retrocedemos.

Y qué decir del anarquismo? Los grupos de poder hacen lo que les viene en gana. Se vota un referéndum y el 49% perdedor, tiene secuestrado los dictámenes del plebiscito por los mandos medios que tienen más poder que sus jerarcas y ejercen una fuerza de boicot a todo lo que la mayoría ganó por imperio del sufragio.

Costa Rica, el país soberano y vigilante de los derechos humanos y el estado de derecho, está haciendo las cosas al revés. Nuestos gobernantes, jueces y jerarcas están demasiado gordos por su poder y sus altos ingresos que están entregando el país a manos de grupos y personas que nos van a llevar al desastre.

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